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¿Matrona es solo para embarazadas? Estas son las preguntas más frecuentes antes de una consulta

“¿Me van a examinar?”, “¿tengo que depilarme?” o “¿puedo ir si estoy menstruando?” son algunas de las dudas que muchas personas buscan resolver antes de acudir a una consulta. Profesionales de APROFA responden las preguntas más frecuentes y recuerdan un punto clave: toda persona tiene derecho a recibir información y decidir sobre su atención.

Antes de una consulta de salud pueden aparecer muchas preguntas: ¿qué me van a preguntar?, ¿me van a examinar?, ¿tengo que prepararme de alguna manera?, ¿puedo ir si estoy menstruando?

Internet se ha convertido en un espacio habitual para buscar respuestas antes de acudir a una consulta. El problema es que no toda la información disponible es confiable, actualizada o basada en evidencia.

Por eso, profesionales de APROFA, organización con más de 60 años de trabajo en Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos y que cuenta con centros de atención en Chile, reunieron algunas de las preguntas más frecuentes antes de una consulta con matrona y las responden de manera clara y sencilla. Matrona no es sinónimo de embarazo.

Uno de los mitos más extendidos es asociar la matronería exclusivamente con el embarazo, el parto y el nacimiento. Sin embargo, su campo de acción es mucho más amplio: las matronas y matrones cumplen un rol clave en la promoción, prevención y atención de la salud sexual y reproductiva durante distintas etapas de la vida. Anticoncepción, prevención de infecciones de transmisión sexual, salud menstrual, controles, consejería y educación sexual son parte de sus áreas de trabajo.

Por eso, no es necesario estar embarazada ni querer tener hijos para consultar con una matrona. Una duda, una inquietud o la necesidad de prevenir también son motivos válidos para pedir una hora.

“Estas preguntas muestran que aún existen brechas de información sobre la matronería y sobre qué pueden esperar las personas de una atención. Informarse es válido, pero también es clave saber que las personas tienen derechos durante la atención: pueden preguntar, expresar preferencias y decidir sobre los procedimientos”, señalan desde APROFA.

Entonces, ¿qué pasa realmente en una consulta?

¿Me van a examinar?

No necesariamente. Puede ser solo una conversación, orientación o solicitud de exámenes. Si se propone un examen, debe haber información clara y consentimiento. 

¿Tengo que depilarme?

No. No es un requisito para asistir a una consulta. El vello corporal no influye en la atención ni en la evaluación de salud. Además, es importante recordar que no existe una única forma “correcta” de que se vea un cuerpo o unos genitales: los tamaños, formas, colores y cantidad de vello varían naturalmente entre las personas. Una consulta de salud no es un espacio para juzgar esa diversidad, sino para atenderla con respeto.

¿Puedo ir si estoy menstruando?

Sí. Puedes asistir sin problema. Solo algunos exámenes pueden tener recomendaciones específicas, como el PAP.

¿Me van a preguntar sobre mi vida sexual?

Puede ser, si es relevante para tu atención. No es para juzgar, sino que para conocer dónde es importante concentrarse para orientarte mejor. 

¿Puedo decir que no quiero un examen?

Sí. El consentimiento es obligatorio. Puedes aceptar, rechazar o cambiar de opinión en cualquier momento.

¿Las matronas atienden solo a mujeres?

No. Pueden atender a todas las personas.

¿Puedo ir a una consulta a cualquier edad?

Sí. No es necesario tener un problema de salud. También es un espacio para prevenir, informarse y resolver dudas. Para el caso de las niñeces, se recomienda una consulta a partir de los 10 años, para tener más información sobre los cambios de la pubertad y tener más herramientas para enfrentarlos. 

Más información, menos mitos

Para APROFA, estas preguntas son parte de la educación en salud. Conocer qué esperar de una consulta y los propios derechos permite que las personas participen activamente en las decisiones sobre su salud.

Una consulta de salud sexual y reproductiva no debería generar miedo ni vergüenza, sino ser un espacio para preguntar, informarse, prevenir y decidir.

Para más información, visita www.aprofa.cl.

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